En San Pedro Atocpan, corazón de Milpa Alta, Mamá Chole no solo prepara mole y dulces típicos… Prepara memorias, tradiciones, y futuro. Nuestros productos están hechos con pasión, con manos que respetan la tierra, y con el alma de una comunidad que sigue viva gracias al trabajo justo, al sabor auténtico… y al amor por nuestras raíces. Reforestamos porque queremos que Milpa Alta siga siendo verde. Reducimos residuos porque cuidar nuestro entorno también es parte de la receta. Apoyamos a productores locales porque creemos en el poder de crecer juntos. Cada porción de mole, cada dulce típico, es una pequeña historia de compromiso. Porque en Mamá Chole no solo cocinamos… Servimos futuro. Compartimos esperanza. Gracias por elegirnos para llevar lo mejor de nuestra tierra a tu mesa. Gracias por formar parte de esta familia. Mamá Chole. Tradición que alimenta el alma